Contra el despojo…lucha por el socialismo

x OLEP/Fragua

Saqueo, robo, explotación y miseria, eso es lo que representan los números que ve usted en la imagen del mapa.

La minería no sólo es contaminación y conflictos, también es una forma más por medio de la cual los grandes millonarios se hacen más millonarios a costa de la destrucción del planeta, del futuro de la humanidad y de la creación de más pobres.

Esa imagen del mapa representa cómo los últimos gobiernos en México son sirvientes de los grandes oligarcas nacidos en este país, o en otros, pues son estos quienes han legalizado sus proyectos mineros con base en el robo de la tierra de los campesinos.

Siempre nos han repetido que los ricos malos son los gringos, algunos políticos nos dicen que los empresarios mexicanos son rete buenos y que hay que apoyarlos para sacar al país de la crisis en la que vive; sin embargo, sepa usted que del 100% de las minas de oro, plata y cobre que están en operación en nuestro territorio el 58% son de empresarios mexicanos, como Carlos Slim, Alberto Bailleres y Germán Larrea; el 20% es de empresas canadienses y el 18% de empresas norteamericanas.

Esos números que ve usted representan el despojo de miles de hectáreas de tierra a campesinos honestos. Los campesinos de Zacatecas, de Sonora, de Chihuahua, de Morelos y de otros estados continúan viviendo ese despojo de sus tierras a diario,pero no sólo eso, también se enfrentan a la contaminación que generan las minas, sobre todo las llamadas “a cielo abierto”.

El cianuro es un veneno que se utiliza para separar el oro de la tierra, vea usted en la imagen la cantidad de agua, luz, tierra y cianuro que se necesita para obtener un gramo de oro y piense cómo, por ese gramo de oro, el gobierno y los empresarios matan, roban y engañan.

¿Progreso para quién? ¿Riqueza para quién? ¿Para quienes defienden a la tierra misma, su patrimonio y el futuro de todos?

Despojo, explotación, represión, ésa es la realidad de millones de mexicanos; y la minería para extraer oro, plata y cobre es tan sólo un ejemplo de cómo se vive esta situación en diferentes estados del país, que de acuerdo con el mapa es en por lo menos 17 de ellos.

Despojo, explotación y represión, eso es el capitalismo, así se desarrolló esta forma de organizar la producción social en la cual vivimos. La creación de monopolios mundiales y del capital financiero tan solo agudizó esta realidad que hoy vivimos bajo el nombre de “neoliberalismo”.

Por lo mismo, si el despojo, la explotación y la represión son inherentes al capitalismo, debemos superar este sistema económico y social; debemos resistir en primera instancia la ambición de los millonarios de manera organizada y de la misma forma luchar por el socialismo, esto quiere decir, luchar por la construcción de un sistema que termine con la propiedad privada de los medios de producción, origen de todos los males sociales.

Aunque muchas personas ya nos damos cuenta que eso que llaman neoliberalismo es de lo peor, que todos los últimos gobiernos priistas, panistas e incluso perredistas nos aplican la misma receta para empobrecer al pueblo y enriquecer a unos cuantos, es necesario comprender que no basta luchar contra sus efectos más negativos para transformar nuestra realidad, no basta con luchar sólo contra el neoliberalismo.

Éste es tan solo una forma a través de la cual la burguesía y su gobierno crean las condiciones legales, políticas y sociales para seguir despojando al pueblo y seguir explotándolo; el neoliberalismo es capitalismo, es creación de la burguesía, por tanto la lucha contra él sólo cobra sentido si se lucha contra el capitalismo. De nada sirve luchar únicamente contra el neoliberalismo y así proclamarlo en pintas y en discursos si no se explica pacientemente al pueblo que, aunque es lo más dañino en este momento, este cáncer sólo terminará si se arranca desde su origen: el capitalismo.

No puede haber una forma bonita, humana y agradable de este sistema, así como no existe un cáncer bueno y otro malo, el cáncer es sólo eso y mata, muchas veces de manera lenta y dolorosa, otras de manera fulminante; en el capitalismo, la burguesía mata, despoja, engaña para seguir gobernando con mano de hierro al resto de la sociedad y con esto nos provoca una agonía lenta y dolorosa.

Observe ese mapa, coméntelo con su familia, con sus vecinos o compañeros de trabajo, reflexione: ¿será posible que así como los españoles nos cambiaron piezas de oro por cuentas de vidrio, hoy los empresarios nos cambien nuestro oro, tierra, agua por vales de despensa, por un tinaco, por unos pollos?

¿De qué nos sirve ser un país que extrae oro si las riquezas de la tierra sólo son para unas cuantas empresas? ¿Para qué extraer más oro y contaminar la tierra y el agua si se usa para hacer joyas y una mínima parte se pone al servicio del bienestar del pueblo?

Sólo la transformación social profunda puede modificar o cancelar esos proyectos de muerte que se fundamentan en el despojo y la explotación y que sólo benefician a empresas de multimillonarios y sus gobiernos lacayos.

Sólo la lucha por el socialismo es la defensa efectiva de la tierra del campesino, de los derechos del trabajador, del agua de todos, de los recursos naturales que la naturaleza brinda y que unos pocos se apropian.

Sólo con el socialismo otro mundo es posible.

¡Contra el despojo, la explotación y la represión; resistencia, organización y lucha por el socialismo!

NOTA: Este artículo fue publicado como parte de la sección EDITORIAL del No. 29 de FRAGUA , órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), Septiembre-Octubre 2017.

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