Urgente: Están matando a la gente en El Alto con una represión militarizada

x Agencias / Marco Teruggi / La Haine

Los militares están disparando desde helicópteros a los manifestantes en Senkata (oeste de Bolivia) y ya hay más de 10 fallecidos, dijo a Sputnik la dirigente social y defensora de derechos humanos Bettyna Valencia.

«En Senkata nos están matando, disparando, hay muchas personas que están muertas. La policía se llevó a tres, los van a hacer desaparecer. Había 32 personas muertas en total pero aquí hay más de diez. Nos están disparando por helicóptero, están todos armados, están desquiciados», dijo Valencia con la voz entrecortada a Sputnik.

Valencia dijo entre sollozos que se había refugiado en una tienda mientras se desataba la represión.

Manifestantes que se encontraban en los alrededores de la planta de Yacimiento Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), ubicada en Senkata, de la ciudad de El Alto, fueron reprimidos este martes por agentes policiales con tanquetas y helicópteros militares.

La Defensoría del Pueblo ha confirmado que al menos tres personas murieron producto del ataque militar y al menos otras 30 resultaron heridas. Las tres personas han muerto producto de impacto con arma de fuego militar.

Asimismo, el hospital Corazón de Jesús emitió un comunicado que indica que muchas personas llegaron gravemente heridas después del ataque policial.

Producto de la arremetida de fuerzas represivas contra la población, la Defensoría del Pueblo solicitó atención médica urgente a los protestantes, «se necesita Médicos, Medicamentos y Ambulancias para atender a los heridos que se encuentran en el Centro de Salud Panorámica II de Senkata- El Alto», agregan.

Según testimonios de la comunidad, un enorme contingente de la policía llegó para atacar con gases lacrimógenos y disparos contra masivas concentraciones que se mantienen en vigilia a las afueras de la distribuidora de combustible para no permitir la salida de camiones que buscan abastecer a La Paz.

Con el propósito de intensificar la represión, el Gobierno de facto militarizó las zonas de Senkata en El Alto y Plaza Murillo en La Paz, y sobrevuelan las regiones de mayores concentraciones populares.

Un manifestante afirmó que son cuatros la personas muertas, sin embargo, la información hasta el momento no ha sido confirmada.

Previo al golpe de Estado, grupos derechistas habían tomado la plata de hidrocarburos aludiendo una «medida de presión para que se restituyera la democracia». Ahora el pueblo responde con la misma medida, pero esta vez luchando por democracia real.

La Defensoría del Pueblo estima que desde el golpe de Estado, 24 personas han fallecido, 50 permanecen detenidas y 715 heridas.

En un momento, para repudiar los ataques a balazos, varios pobladores volaron con dinamita una de las paredes de la planta de YPFB.

“¡Nos están matando!”, alertó un vecino en cercanías de la planta de hidrocarburos de Senkata, en El Alto. La tensión ha vuelto al lugar y hasta después del mediodía continuaban los intentos de los campesinos de rodear el perímetro del centro de carburantes en medio del estruendo de explosiones y de disparos. Según versiones de los vecinos, los fallecidos son más.

En varios videos difundidos por manifestantes a través de Whatsapp se ve a los militares en esa zona abrir fuego contra los manifestantes, varios heridos y al menos un hombre con una hemorragia por un disparo.

«¿Qué está esperando Evo Morales para tomar el palacio de Gobierno de nuevo? ¿Por qué los países de Latinoamérica no están haciendo nada y están dejando que maten a la gente como en la época de Adolf Hitler?», dijo Valencia.

Los represores consiguen que salga un mínimo convoy con combustible

Tras la salida del convoy volvió la tensión en lugar. Los movilizados reactivaron los puntos de bloqueo con fogatas. Otro grupo intentó nuevamente dañar la pared con la cual se resguarda la planta y logró derribar una parte.

En el otro extremo de la urbe, en la zona de Río Seco, otro grupo de vecinos en lucha comenzó a apedrear algunos vehículos que circulaban en el lugar para romper el paro de actividades convocado por una coordinadora que articula las protestas en ese sector.

Después que la policía masacró a pobladores de Senkata, el ministro de Hidrocarburos, Victor Hugo Zamora, informó que unas pocas cisternas lograron salir de la planta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de Senkata hacia La Paz para romper el férreo bloqueo que ya está produciendo desabastecimiento.

Un fuerte contingente militar y policial abrió el camino a alrededor de 20 cisternas y camiones que transportan gasolina, diesel y gas.

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