Objeto de disputa: Nord Stream 2

x Reinhard Lauterbach

¿Habrá algún movimiento en la disputa por el Nord Stream 2? Según datos del periódico Handelsblatts (edición del día martes), Estados Unidos le hizo una oferta al Gobierno Federal Alemán para negociar el levantamiento de las sanciones ya impuestas, y de las planeadas a futuro, en contra del proyecto del gaseoducto Nord Stream 2. El objetivo político de la administración norteamericana sería la de impedir que el gasoducto, que haría técnicamente superfluo el tránsito del gas a través de Ucrania, sea aprovechado en contra Ucrania o en contra de otro estado del este de Europa. El periódico escribe, citando a los «círculos gubernamentales berlineses» que, por ejemplo, Washington esperaría una confirmación del Consejo de Ministros alemanes para detener la operación del Nord Stream 2, tan pronto como Rusia, por su lado, termine el tránsito a través de Ucrania. Esto implicaría que el gobierno alemán motivaría a Rusia a que el actual acuerdo, que termina hasta 2024, de tránsito con Ucrania sea prorrogado. La revista polaca de derecha Wprost afirma haberse enterado de que la condición establecida por USA, para permitir el gasoducto, sería que la República Federal Alemana aumentase en un dos por ciento del PIB el gasto dedicado a su gasto armamentístico.

Hasta el momento no ha habido ninguna confirmación sobre esta información, sin embargo, el consejero de Joseph Biden para política exterior, Richard Nocholas Burns, le habría propuesto al gobierno alemán un tipo de opción cero: la interrupción de las obras para obtener tiempo para una «conversación relajada y confidencial». Al mismo tiempo, Estados Unidos mantiene una especie de amenaza contra el proyecto. El portavoz del ministerio del exterior, Edward Price, declaró el miércoles que USA «observaría de cerca» y que tan pronto como se inicien los trabajos de construcción, entrarían en vigor las sanciones en contra de los implicados.

Teniendo en cuenta lo anterior es probable que ello sea la razón de que no avancen visiblemente los trabajos desde mediados de enero. En la ruta prevista del gasoducto, a unas 15 millas náuticas al sur de la isla danesa Bornholmm, en el Mar Báltico, se encuentran anclados, desde hace días, el buque colocador de tuberías ruso «Fortuna» y otros buques auxiliares. Sin embargo, lo que hace el buque «Fortuna» allí es poco claro. La empresa que está registrada en Suiza como Sociedad Nord Stream 2 AG. recientemente ha declarado que, por el momento, están previstas «pruebas técnicas» de los equipos utilizados. Esto es sorprendente porque estas pruebas podrían haberse llevado a cabo antes, es decir, durante todo el año en que estuvo parada la construcción. Además, Rusia ha retirado de forma visible el buque colocador de tuberías más potente, estacionado en el Mar Báltico, el «Akademik Tscherski». El buque permanece, desde hace por lo menos una semana, en el puerto de Wismar. La empresa Nord Stream 2 AG declaró que no sabía cuando podría proseguirse con la construcción. Las autorizaciones actuales para el buque «Fortuna» tienen validez hasta finales de mayo. Distintas fuentes valoran, hasta ahora, si la construcción puede llevarse a cabo en términos técnicos.

Llama la vista, en términos políticos, que, en los días previos, la avivada resistencia retórica en contra del Nord Stream 2 en los Estados Unidos haya vuelto a calmarse. El secretario francés de Estado de Asuntos Europeos, Clément Beaune, quien se expresó a favor de la cancelación del proyecto, fue puesto en su sitio, un día después, por parte del ministro del exterior Jean-Yvez Le Drian. Éste expresó que Paris no se inmiscuiría en los asuntos del gobierno alemán. En Polonia, un representante del thinktank «Instituto para los estudios del Este», subordinado al ministerio de asuntos exteriores, expresó que tiene «la corazonada» de que el gasoducto será terminado de construir y que Polonia no podría hacer nada más en contra. Otro experto en energía expresó que el gasoducto no sería tan perjudicial como hubiese sido hace unos años antes.

El trasfondo de la cuestión es que Polonia suspenderá a finales del 2022 la relación con Rusia en materia de gas, para entonces debería estar listo, junto a la ampliación de una terminal de gas licuado en Swinoujscie, un ducto submarino, el «Ducto Báltico», mismo que transportará el gas natural noruego a Polonia.

Traducido por: Red Crítica

Fuente: Junge Welt

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